La llegada de un cachorro a casa es motivo de alegría, pero también de responsabilidad y de comunicación familiar.
Tratar con un animal tan pequeño al que tenemos que adiestrar y cuidar es un trabajo fácil si usamos el sentido común, escuchamos los consejos de los profesionales veterinarios y, por encima de todo, tenemos paciencia.
Los miembros de V3 Equipo Veterinario, os expondremos unos temas básicos para disfrutar en el máximo de nuestra mascota a lo largo de su vida.
Medicina preventiva:
Como ya lo dice la sabiduría popular, “vale más prevenir que curar”.
A nuestro entorno hay una alta carga ambiental de organismos (virus, bacterias, parásitos…) que pueden infectar a nuestra mascota. Por este motivo es importante acudir, como antes mejor, a la consulta veterinaria. Los profesionales adaptamos el plan vacunal y la *desparasitació interna y externa a las necesidades de las mascotas.
No es igual el sistema inmunitario de un cachorro de pocos días encontrado en la calle, que de un cachorro de la misma edad del cual tenemos información desde el momento del nacimiento.
*Desparasitació:
La *desparasitació interna es muy importante en los cachorros, puesto que han parásitos como *Toxocara, *Diphylidium… más conocidos como gusanos intestinales que pueden haberlos adquirido de la madre, sin necesidad de ingerirlos del exterior.
Los parásitos intestinales, son la única patología que nos pueden contagiar a los propietarios, por lo tanto, cuando en una familia han niños pequeños la *desparasitació interna tiene que ser más rigurosa.
También es muy importante la *desparasitació externa, con la cual se tiene que tener especial cura puesto que no todos los productos son aptos a edades tan pequeñas.
De sobra sabemos, que las garrapatas, los mosquitos y las pulgas transmiten enfermedades graves como la *Leishmaniosi, *Erlichiosis… Los mejores productos para prevenirlas son los repelentes, los cuales tienen que estar aplicados con la frecuencia indicada por los profesionales.
Vacunación:
Inmunológicamente los cachorros son débiles. Los anticuerpos maternales o las infecciones (otitis, parasitosis intestinal, enfriados…) interfieren con *laprimovacunació, por eso cada animal tiene que tener su plan vacunal en función de diferentes factores como la procedencia, la edad, el hábitat y el contacto con otros animales.
Este es el principal motivo por el cual el veterinario hace una revisión general de la mascota antes de aplicar la vacuna. De este modo será segura y efectiva para hacer frente a las enfermedades más graves presentes en el medio ambiente como la *Parvovirosi, el Bromo o la Hepatitis infecciosa.
Alimentación:
En la época de crecimiento de nuestra mascota tenemos que tener presente que su cuerpo es una fábrica de hacer tejidos (muscular, óseo, cartilaginoso, nervioso…) por eso es importante asegurarnos la recepción de todos los nutrientes administrándole la suficiente cantidad y una buena materia prima.
La mejor manera de hacerlo es con piensos de buena calidad, formulados especialmente por animales en crecimiento.
Hay una amplía gama de piensos, en función de la edad, del peso de adulto y de la raza. Es importando un buen asesoramiento por parte del equipo veterinario para escoger la mejor dieta.
En los sacos de pienso está indicada la dosifiques a administrar a lo largo del día y en cuántas *tomes se tiene que dividir.
Queda totalmente prohibido, darle leche de vaca al cachorro, huesos, dietas o sobras de la comida casera.
Invertir en una alimentación de calidad es invertir en la salud de nuestro compañero. De este modo atrasamos problemas como podrían ser la artrosis, intolerancias alimentarías, problemas locomotores o metabólicos.
Comportamiento:
Este es un punto muy importante a tratar con la familia, y todo el mundo quien tiene que convivir con el perro tiene que ser constando con las decisiones tomadas.
Tenemos que tener presente en qué periodo de vida está nuestro cachorro para planificar una buena educación.
Periodo neonatal: es desde el nacimiento hasta el momento de abrir los ojos, aproximadamente a partir de las 2 semanas de vida. Es el momento en que tenemos que dejar actuar a la madre.
Periodo de transición: comprende desde el *apertura de ojos hasta la erupción de los dientes de leche, las cuales suelen salir a partir de las 4 semanas de vida. En este periodo el animal tiene instinto explorador y no tiene fobias a nada, por lo tanto tenemos que incentivar este instinto y darle a conocer diferentes estímulos (personas, objetos, ruidos, otros animales…).
Periodo de socialización: tiene una duración hasta los 3 meses aproximadamente. Esta etapa es la de máximo aprendizaje social. Adquieren la capacidad de autocontrol, de definir su posición jerárquica en la familia, de conocer el lenguaje propio de la especie y aprenden relacionarse con otros perros y con el entorno. También empiezan a diferenciar el que está bien del que está mal. Por eso tiene que tener sus juguetes, espacios diferenciados a casa donde queremos que descanse, o que haga las necesidades mientras no sale a la calle.
Periodo juvenil: empieza alrededor de los 3 meses y acaba en el momento de la pubertad (varía entre animales). En este periodo tenemos que insistir con las órdenes y ser muy repetitivos. Ya podemos empezar a premiarlos cuando hacen los *pipis y las cacas en la calle, juegan con sus juguetes sin morder los objetos personales de los propietarios o cuando cumplen con las órdenes básicas (suyo, tumba, ven, no,…)
Tampoco nos tenemos que agobiar en que aprenda a hacer *pipi o caca en diarios, simplemente tenemos que darle indicaciones para que vaya estableciendo conocimientos. Si lo vemos como hace *pipi en un lugar que no es correcto, lo tenemos que coger y llevarlo al lugar adecuado, si no lo vemos en el momento, hemos perdido la oportunidad de enseñarle.
Es muy importante que todos los miembros de la familia sigan las mismas órdenes y permisiones, por ejemplo, si lo dejemos subir al sofá o nos despertemo por la noche cuando llora, tenemos que saber que serán actitudes que con el tiempo costarán mucho de educar. Por lo tanto, si adoptamos un animal y las primeras noches llora, lo tenemos que dejar llorar.
A los perros los gusta ser independientes, “tener las 4 patas en el suelo”, y si no se lo dejamos desarrollar, podemos provocar un problema de ansiedad por separación.
Para ellos las caricias su un premio, por lo tanto, se las tienen que ganar con buen comportamiento. Las golosinas también las reservaremos para premiar.
*Y no hay que decir que la mejor manera de educar es reforzando las actitudes en positivo, nunca usar el castigo físico, podríamos perder su confianza y bloquear su aprendizaje.
Por norma general las mascotas estiman mucho más a los propietarios los cuales dan seguridad y son “estrictas”, que a los propietarios permisivos.
Si en cada momento seguimos los consejos de nuestro veterinario, tendremos un miembro de la familia *sà y educado, del cual disfrutaremos toda la vida.
Ainhoa Almela Ventura. Veterinaria.



